Resonancias del Mensaje del Grial 2

de Abdrushin


1.LIBRO ◄ ► 2.LIBRO
Deutsch
English
Francais
Português
Русский
Česky
Contenido


18. 30 de Mayo de 1935 (El Sacrificio)

¡La gracia de Dios deja abrirse el portal para la fuente de la vida! Sin embargo, solamente para aquellos quienes humildemente se abrieron a la Palabra. Y una gota deberán recibir también todos aquellos quienes mantuvieron prendida la chispa en su intimo, la cual ahora en los días del Juicio, avivada a través del anhelo por la Verdad, se inflamará más fuertemente y, quemando, romperá cualquier obstáculo, a fin de, con gratitud y alegría, trepar humildemente el camino hacia las alturas luminosas.

¡Donde, entonces, el espíritu busque superar victoriosamente los obstáculos que lo mantuvieron alejado hasta ahora de la verdadera Luz, esto también se mostrará terrenamente, pues tal ser humano busca incansablemente, en la Tierra, el camino hacia las alturas luminosas, hacia la montaña sagrada!

Y con paciencia y trabajo penoso superará todo lo que impida el camino, sea la familia u otras circunstancias; él se desligará, donde algo busque detenerlo, de todas las personas quienes no quieran caminar con él.

¡Así es la voluntad de Dios y la ley, y así sucederá! Tantas cosas son diferentes de la época de la vida terrena de Jesús. En aquella época todas las personas que querían oírlo tenían que ir hasta él, pues la Palabra solamente podía ser transmitida a los seres humanos a través de su boca.

Hoy, la Palabra ya es accesible a cualquier persona a través de libro, de modo que no necesita primero venir hasta mi. ¡Puede adquirir el Libro de la Verdad, apenas busque por él, podrá tenerlo en muchos idiomas, si realmente lo quiera! Si tenga el anhelo para tal en el alma, luego será conducida espiritualmente de modo incondicional por sus guías, de tal forma que recibirá la oportunidad de deparar con la palabra de alguna manera. La alcanzará con absoluta certeza, pues nadie, en la realidad, es tan pobre, que no supiese encontrar una posibilidad para eso.

¡Y si hubiese que pasar hambre terrenamente, para adquirir para si la Palabra de la Verdad, solamente tendría lucro con eso!

Yo os digo: ¡será exigido mucho más de vosotros! La humanidad cayó tan profundamente, como no podía ser esperado por la Luz, y también tan rápidamente, debido a su rígido malquerer egoísta, que el auxilio de la Luz tuvo que penetrar profundo en las propias tinieblas, a fin de detener, por lo menos parcialmente aún, la caída súbita provocada criminosamente por los seres humanos, para que no tuviesen que ser condenados todos en conjunto.

Por esa razón, la Luz bajó más profundamente en las tinieblas, de lo que ha sido prometido antaño, y tuvo que conquistar un punto de anclaje en el charco repugnante de los ya condenados, debido a su estado, únicamente a fin de que, con eso, para aquellos quienes han sido arrastrados conjuntamente en la repentina caída de las masas, debido al envolvimiento de los millares de hilos, a los cuales no podían percibir en las tinieblas, también pudiese ser proporcionado auxilio, encuanto sus almas anhelen por la Luz.

¡Por ese motivo tenéis que utilizar toda la fuerza, a fin de, a través de la Palabra, y con la mirada dirigida hacia arriba, luchar y subir ahora de la inconcebible profundidad, en la cual todavía os encontráis!

No sabéis, pues, en qué horror de viscosa lama mortal ya caísteis, porque la capacidad de ver eso solamente os será proporcionada nuevamente, cuando podáis mirar desde arriba hacia abajo.

¡Por eso el espíritu tiene que ser mantenido despierto para vuestro bien, ante continuos y aumentados esfuerzos, a fin de que no recaigáis en el peligro del envolvente sueño letal!

La Palabra salvadora se ancló para vosotros en el suelo hasta ahora innegablemente inclinado hacia las tinieblas. ¡Ahora, vosotros os tenéis que esforzar, si todavía os queréis salvar de un hundimiento mayor! La posibilidad para ello os es proporcionada por el anclaje de la Luz.

No penséis que es fácil; tal pensamiento habría que tornarse ahora vuestro zozobro definitivo. También con relación a aquella concepción falsa de hasta ahora, de una sensación acogedora de bien-estar, en la protección llena de amor de Dios, primeramente todo tiene que tornarse completamente nuevo en vosotros, antes que podáis continuar aceptados para el recibimiento de las gracias de Dios en la Creación.

¡Es de la voluntad de Dios que el ser humano ahora haya que esforzarse con toda su fuerza para recibir la Palabra Sagrada, una vez más, sin distorsión, de modo puro y no desfigurado! La Palabra, que él tantas veces depreció e insultó, y que, en la insensata vanidad de su condición humana, creía que le debería ser ofrecida mendigando, siendo algo grande de su parte si apenas la oyese y le diese atención, o si no se opusiese a ella como enemigo.

¡Tontos que sois! ¡Dios exige ahora de vosotros que sacrifiquéis todo a causa de Su Palabra, únicamente a fin de que una vez más os sea permitido recibirla!

¡Bajo el concepto de “sacrificar” no se quiere decir juntar todas las poses en un monto y ofrecerlas como donativo, deshacerse de los bienes terrenos y de las alegrías terrenas, no, el deber significa colocar todo hacia tras, en el avaliar, y considerar la Palabra del Señor, Su sagrada voluntad, como lo más sublime y lo más necesario para el ser humano!

¡No colocar hacia tras, detrás de la Palabra de Dios, ya se encuentra el sacrificar!

No debéis por eso dispensar, en absoluto, las otras cosas; apenas no las debéis considerar como lo más importante y único en el ámbito de vuestras aspiraciones, como, lamentablemente, sucedió hasta ahora.

¡Sin embargo, no juzguéis todo eso tan fácil pues tiene que haber vida en el querer! Tiene que tornarse algo natural, como una parte de vuestra vida cotidiana. ¡En todo lo que pensáis y hacéis, arriba de eso siempre habrá que estar, para vosotros, de modo sagrado, la voluntad de Dios, en la cual mantendréis anclada, continuamente y llena de confianza, vuestra mirada, sin desviarse de ella por un único segundo siquiera!

¡Solamente así podréis alcanzar aquello que ahora tenéis que alcanzar, y eso no os es tan fácil, porque quedó extraño para vosotros aquello que, pues, debería constituir siempre todo!

¡Os alejasteis demasiado de ello, y ni siquiera podéis dejar surgir una noción de eso en vuestro espíritu, cuanto menos aún una acción! ¡Experimentad solamente, y pronto cansaréis, y el cansancio ahí constituye la muerte para vosotros! ¡Por esa razón, tal como en un gravemente enfermo, al cual el sueño se transformaría en el sueño de la muerte, tenéis que ser mantenidos continuamente despiertos, aunque sea a través de susto y pavor! ¡A cualquier costo! Hasta que os tengáis transformado en la condición de poder estar despierto voluntariamente.

¡Tenéis que anhelar por la Palabra, así como quien está muriendo de sed anhela por una gota de agua!

¡Lo qué esto significa para vosotros, lo qué es para vosotros, vivenciareis siempre de nuevo, hasta que lleguéis, entonces, a pedir esa gracia al vuestro Dios, con la más verdadera humildad!

A tal punto tiene que llegar el ser humano que quiera ser salvo y ser aceptado una vez más por Dios. ¡Si no lo logra, entonces tendrá que perderse para toda la eternidad! Para todo siempre tuvisteis algo, constantemente; ¡menos, sin embargo, para la Palabra, que os trae la vida!

Para todas las costumbres terrenas, los seres humanos tenían interese y tiempo, podían en ese sentido hacer muchos sacrificios; ¡para el deporte e ideas de su propio raciocinio reclutaron millones, pero para el auxilio proveniente desde Dios ellos nunca tienen tiempo!

Pero deberéis aprender, seres humanos, a considerar ahora realmente la Palabra de Dios por sobre todo lo demás; ¡pues tendréis que emplear ahora todo, a fin de lograrlo, toda vuestra fuerza, la mayor voluntad que sois capaces de reunir, tanto en el sentido terrenal como en el espiritual! De nada seréis guardados ahí.

¡Lo que preferisteis hasta ahora, en lugar de la Palabra de vuestro Dios, tenéis que perder, dejar hacia tras de vosotros! ¡Tenéis que luchar, por fin, por la Palabra Sagrada del Mensaje, hasta el limite del desespero, a fin de que finalmente sepáis aliviarla por aquello que ella os trae! Hasta hora os fue demasiado facilitado. Y ésto no considerasteis.

¡Ahora es orden del Señor, que primeramente tendréis que mostrar que ella es todo para vosotros, antes que la recibisteis, a fin de así vivir de modo nuevo!

¡Es diferente de la época de Jesús! Para vosotros se tornó el revés, debido a vuestra mezquines, vuestra arrogancia repugnante, que tiene que ser reventada, hasta que el menor grano de polvo desde eso haya sido triturado en ilimitado sufrimiento, pues de otra forma no podéis ser ayudados.

Caísteis demasiado profundo, más profundo de lo que incluso la sabiduría de Dios, antaño, pudo considerar posible, a la vez que solo actuasteis criminosamente con relación a todo lo que es de la Luz.

Todas las promesas se cumplirán en vosotros, pero vosotros propios forzasteis que mucho más seres humanos hayan que caer en la descomposición, por culpa propia, de lo que podía ser tomado en consideración en la época de esas promesas, aunque en la suposición de la más increíble decadencia. Las criaturas humanas, enfurecidas, reventarán sus cabezas en la muralla de la Luz que, no poniendo atención a ellas, pasará ahora por toda la Tierra.

¡Quedó diferente de lo que estaba previsto, más severo, más duro, debido al vuestro actuar, sin embargo bien merecisteis esa dureza! ¡A mi me torna, además, difícil, todavía mandar entretejer para la humanidad una chispa de amor en el destino por ella misma forzado, pues no la merecen!

Deben ahora preocuparse y esforzarse, luchar en favor de cada palabra que puedan recibir del tesoro, tantas veces ofrecido, y al cual también durante los últimos años, nuevamente, no quisieron dar atención. ¡No quisieron, en eso reside su mayor culpa! ¡Ella tendrá que ser remida hasta la ultima y ligera hesitación!

¡Tenéis que reconocer el valor que siempre y siempre de nuevo tanto despreciasteis y rechazasteis! ¡En eso nada deberá ser descontado de vosotros! ¡Aunque todos os habéis que perecer conjuntamente debido a eso! Pues vuestro veneno resurgiría con vosotros en cualquier auxilio prematuro, impregnando el mundo, como tantas veces sucedió.

¡Probad con esfuerzos, años seguidos, que lleváis en serio, incluso, vuestra modificación, y que no se trata solamente de producto de las aflicciones! Vosotros, que durante milenios pecasteis contra la Luz, no podéis esperar confianza ahora.

¡Tenéis que dar pruebas al vuestro Dios, no palabras! ¡Esto yo clamo para vosotros, yo, como Imanuel, en nombre de mi Todo-Poderoso Padre, de Quién reísteis con vuestro actuar!

Debéis ahora aprender a temer Dios, a fin de que os acostumbréis a venerarLo humildemente, Lo alabando con gratitud en cada una de Sus dádivas, que hasta ahora os concedió tan abundantemente.

¡Y quien de esa humanidad no quiera aprender eso en el sufrimiento, como le toca a la criatura, ése deberá ser condenado por toda la eternidad y rayado del Libro de la Vida, que no más podrá contener su nombre!

¡Únicamente Luz es la vida y la fuerza! ¡Y quien no quiera esforzarse por la Luz, ese no deberá recibir nada más de Su fuerza! ¡La ira de Dios Todo-Poderoso forzará la grande purificación! ¡Luego reconoceréis que es únicamente la Palabra del Mensaje del Grial que os podrá salvar y ayudar en vuestras aflicciones!

Pero vosotros tenéis que buscar asimilarla, ella no vendrá hasta vosotros. Luchad, apuraos, esforzaos, para que no la perdáis aún en el ultimo momento. ¡Luego estaréis solos, sin Luz y sin calor, sin vida, y tenéis que perecer bajo mil sufrimientos!

¡Tengo el orden de no os facilitar nada, para que permanezcáis vigilantes en el espíritu! Precisamente en eso reposa el amor de Dios, que siempre os permanecerá incomprensible, porque muy raramente él se coaduna con vuestros deseos. El amor de Dios os ayuda, criaturas humanas, por esa razón él nunca os lisonjeará. Tendréis que ser forzados ahora hacia dentro de la ley del movimiento espiritual, a fin de que podáis continuar a vivir y no caer en la descomposición.

Yo, sin embargo, clamo hoy para vosotros:

¡Nadie, de ahora en adelante, podrá llegar a mi, que no sea por la Palabra!

Solamente la Palabra Sagrada abre el portal hasta mi oh seres humanos. En la Tierra como en el espíritu. ¡Quién quiera llegar hasta mi, ése ya tendrá que traer dentro de si la Palabra del Mensaje, de manera inmutable, fiel y firme! ¡Tomad eso hoy como guía!

Resonancias del Mensaje del Grial


Contenido

[Mensaje del Grial de Abdrushin]  [Resonancias del Mensaje del Grial] 

contacto